Desde Itacolomi / 06 Acuab

Todo comenzó con una llamada de teléfono. Una persona llamó preguntando si éramos quienes habían enviado un correo a los Charrúas y si era cierto que era con motivo de una reunión del Foro Mundial de Educación (FME). La verdad es que inmediatamente pasé el teléfono a Leslie pues aún tengo miedo de no entender algunas conversaciones por teléfono. Leslie al minuto captó el deje castellano del interlocutor y me devolvió el teléfono para que yo continuara la conversación. Sergio, así se llama, estaba interesado en el tema, pero dijo que llamaba porque tienen desconfianza con algunos mensajes que les llegan pues en algunas ocasiones fueron utilizados. Propuso un encuentro para el domingo siguiente en el puesto que tienen en el Brique da Redenção (1)

Así comenzó la aproximación al Pueblo Charrúa. Los y las charrúas fueron un pueblo que habitaban en los territorios del actual Uruguay, en las provincias argentinas de Entre Ríos, Santa Fe y Corrientes y también en el estado brasileño de Rio Grande do Sul. De todo el proceso de su exterminio llevado a cabo por la colonización y su descendencia, hay que destacar la llamada Matanza de Salsipuedes.  Los pueblos originarios de esas tierras habían formado parte de las partidas de combatientes que llevarían a la independencia de las provincias orientales. De hecho cuentan que Artigas reconoció y recompensó durante su mandato esa colaboración. Sin embargo, una vez independizado el que pasó a llamarse Estado Oriental del Uruguay, la situación de los indígenas pasó a ser una de las principales preocupaciones de los colonizadores. Codiciaban sus tierras para afianzar la dominación de la clase social que encarnaban, y además evitar cualquier riesgo de mestizaje. El momento se produjo cuando, al tener asegurada la frontera con Brasil, ya no eran necesarios para la nueva organización del Estado.  Fue entonces cuando el ejército del presidente Rivera los llevó engañados a Salsipuedes con la idea de hacer un pacto para proteger la frontera. Los que sobrevivieron a la matanza, fueron llevados a Montevideo y esclavizados, mientras los que consiguieron escapar fueron ferozmente perseguidos desde aquel momento. Un grupo, liderado por el cacique Polidoro consiguió pasar a Rio Grande do Sul (Brasil). Sobre las y los esclavizados existen noticias de que algunos fueron vendidos a un francés que los exhibió en un circo por Europa.

El domingo siguiente estábamos conversando en el Brique con Sergio. El contacto fue como si nos conociéramos de toda la vida. Comenzó contándonos la situación de los poblados indígenas en la región de Porto Alegre, de cómo estaban organizándose y cómo tras su reciente Reconocimiento de pueblo habían conseguido apoyo del Estado de Rio Grande do Sul el apoyo para abandonar las favelas en que vivían para construir la Aldeia Polidoro Povo Charrua.

Cuando le contamos nuestra idea de incorporar a los pueblos originarios al proceso de construcción del próximo FME, rápidamente nos pidió que esperáramos a una persona importante que iba a llegar y que era con ella con quien deberíamos hablar ya que con ella sabríamos más de la lucha de los Charruas y de la conveniencia de su trabajo en el Foro.

Y así conocimos a Acuab, la primera Cacica (2) General del Pueblo Charrúa.

Acuab, nació en San Miguel das Missões y tiene cuatro hijos, entre ellos el cacique Márcio Guaiamá. Acuab es pequeñita, pero con una vitalidad grande, transmite energía y tranquilidad al mismo tiempo y es una incansable luchadora que no para de trabajar por su pueblo charrúa en cualquier ocasión que se presente. Capaz de romper cualquier protocolo para su objetivo, es al mismo tiempo, una persona que ofrece la hospitalidad y saberes. ¿Y, que mejor manera de seguir conversando que aceptar su invitación de visitarlos en la aldea Polidoro?

Allí estuvimos dos semanas más tarde cuando la lluvia invernal gaucha hizo una pausa y nos permitió transitar por los embarrados caminos que llevan al monte donde está ubicada la aldea.

Son pocos los quilómetros que la separan del centro, pero el autobús que la acerca al Brique pasa cada hora y no tarda menos en llegar. El espacio es paradisiaco pero allí queda mucho que hacer. Dar tierras a quien nada tiene no es suficiente. Hay que transformar el monte en terreno cultivable, levantar casas que protejan del frío y la humedad, reparar los destrozos que provoca el granizo, recuperar los cuadernos escolares que embarró la lluvia. Son tantas y tan costosas cosas que Acuab no para de reivindicar ante instituciones y ante las y los que cree que podemos ayudarla mediando o buscando nuevos caminos.

¿Y que podemos hacer quienes estamos recién llegados a Brasil? Eso es lo que comenzamos a hablar. Romper el silencio a través del FME. Provocar proyectos con escuelas, proyectar actividades dentro de nuestro espacio. En eso estamos. Mientras tanto, y después de recorrer la tierra, recoger plantas y recibir el afecto de quienes conocimos en el poblado, regresamos pensando en algunas ideas mientras el coche volvía a dar saltos esquivando pozos y lagunas.

(1)  El  Brique da Redenção es un mercado tradicional que, desde los años 70, se celebra todos los domingos en Porto Alegre junto Parque Farroupilha.
(2) No estoy seguro, pero creo que el término Cacica no existía hasta que Acuab lo creó

Imágenes de la visita a la Aldeia Polidoro Povo Charrua

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