Nos dejó Nena

El 26 de enero recibimos la noticia. No pudimos estar con ella sus últimos momentos.
Hasta hoy habíamos sido incapaces de escribir unas líneas, de ordenar unas fotos.
Estas son nuestra forma de compartir con vosotras y vosotros nuestros recuerdos.

La noticia nos cogió bien lejos, en la Patagonia argentina. Precisamente en El Chaltén, donde está una de las pocas montañas a la que le conocemos el nombre dado por los originarios del lugar.
Chaltén, significa “Azulado” ya que es el tono de color con que se lo ve permanentemente. Los tehuelches o chonke, lo visitaban como lugar sagrado, cruzando toda la estepa para llegar a esta montaña. (1)
Como podéis imaginar, la noticia nos llegó como un mazazo. Posiblemente Nena quiso jugar con una cobra que apareció en nuestro huerto y fue mordida por ella.
Quienes conocieron a Nena y lo que significó la convivencia con ella, sabrán de nuestro dolor.
Nena nos cambió la forma de ver a los animales. Era mi amiga y confidente. Su amor desinteresado, su compañía, su incansable ganas de jugar y de relacionarse con quienes llegaban a Casa Aitana la convirtió en parte de la familia.
Nunca olvidaremos cómo se agachaba para que cualquier niña o niño, conocido o no, pudiera jugar con ella, o cómo pacientemente dejaba que su cuerpo fuera la cama o el asiento de sus dos pequeñas compañeras, Lila y Frida.
A la mañana siguiente, antes de partir de El Chaltén, nos acercamos al Río de las Vueltas, y desde él, mirando la Montaña Sagrada rendimos nuestro homenaje y nos despedimos con los muchos recuerdos que nena nos dio.

(1) Dice una leyenda que los habitantes nativos de la Patagonia, tehuelches o chonke, visitaban El Chaltén como un lugar sagrado, cruzando para ello toda la estepa hasta llegar a esta montaña.

Y dice que cuando Elal (nombre propio del héroe de los Tsonekas) transportado por el cisne, llegó a la cúspide del Chaltén, pudo admirar desde allí la grandeza y hermosura de la tierra que sería en el futuro, su tierra. Mientras Elal descendía por las empinadas barrancas, salieron a su encuentro dos terribles enemigos, Kokesne y Shie (Frío y Nieve) a los que derrotó el héroe golpeando dos pedernales que originaron el fuego. Tanto fue el estupor, que temiendo que Elal les enseñase la forma de hacer fuego a las aves y animales, se alejaron dejándolo descender del cerro.

Aquesta entrada ha esta publicada en ARTICLES, Desde Itacolomi, Noticies, video, Videos. Afegeix a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s